El Parlamento Europeo ha respaldado formalmente la creación de un euro digital. Esto elimina un obstáculo procedimental clave para el proyecto, ya que los responsables políticos buscan contrarrestar la creciente dominancia de las stablecoins denominadas en dólares en los pagos globales con criptomonedas.
Según los informes, los legisladores votaron 429 a favor, 109 en contra y 44 abstenciones para respaldar un mandato de negociación previamente acordado por los ministros de finanzas de la UE. Esto permite que las conversaciones con el Consejo de la UE y la Comisión Europea avancen.
La votación alinea al Parlamento con los gobiernos de la UE. Según Reuters, marca el paso político más significativo hasta la fecha para el euro digital.
El diseño en línea y fuera de línea toma protagonismo
Según el marco acordado, el euro digital sería emitido por el Banco Central Europeo como una moneda digital de banco central [CBDC] con el mismo estatus de curso legal que el efectivo.
Crucialmente, sería utilizable tanto en línea como fuera de línea, permitiendo pagos sin conexión a internet a través de tecnologías como NFC o carteras de hardware.
Los partidarios dicen que la funcionalidad fuera de línea es esencial para la resiliencia y la privacidad, particularmente para transacciones de pequeño valor y durante cortes de red.
“El euro digital debe ser utilizable en cualquier momento, en cualquier lugar, ya sea en línea o fuera de línea”, dijo el eurodiputado alemán Stefan Berger, el negociador principal del Parlamento para este expediente.
La dominancia de las stablecoins da forma a la justificación política
El impulso legislativo se produce en medio de una abrumadora dolarización en los pagos con criptomonedas.
Datos de CoinGecko muestran que las stablecoins denominadas en USD representan mucho más del 90% del mercado global de stablecoins. La capitalización de mercado total del sector es de más de 300.000 millones de dólares.
Tokens como USDT de Tether y USDC de Circle dominan tanto los intercambios centralizados como la liquidación en cadena, y ambos tienen una capitalización de mercado de casi 260.000 millones de dólares.
Las stablecoins basadas en el euro siguen siendo marginales, con un valor de mercado combinado de menos de 1.000 millones de dólares.
Los funcionarios de la UE han enmarcado repetidamente el euro digital como una forma de reducir la dependencia de instrumentos de pago privados y en moneda extranjera, y de preservar la soberanía monetaria a medida que se expande la adopción de criptomonedas.
Largo camino hasta el lanzamiento
Se espera que el BCE decida en los próximos meses si pasa el euro digital a su siguiente fase de desarrollo. Esto sigue a una investigación de dos años que concluyó que el proyecto era técnicamente factible.
Incluso si la legislación avanza sin problemas, los funcionarios han indicado que un lanzamiento probablemente ocurriría alrededor de 2029.
Por ahora, la votación del Parlamento señala un impulso político más que un despliegue inmediato.
Sin embargo, a medida que las stablecoins respaldadas por el dólar continúan consolidando su papel como la capa de liquidación predeterminada en los mercados de criptomonedas, el esfuerzo del euro digital de la UE se enmarca cada vez más como una respuesta estratégica a un panorama de pagos que ya se ha globalizado en torno al dólar estadounidense.
Reflexiones finales
- Los legisladores de la UE están avanzando en el euro digital mientras las stablecoins en USD afianzan su dominio en los pagos con criptomonedas.
- La funcionalidad fuera de línea posiciona al euro digital como una alternativa similar al efectivo en lugar de un competidor directo de las criptomonedas.





