La retirada de Coinbase del esfuerzo por la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales está generando un cierto grado de rechazo político en Washington, y el proyecto de ley de regulación de criptomonedas considerado actualmente con más potencial está perdiendo impulso. Esto indica lo fácil que es que los avances en la regulación de criptomonedas se escapen de las manos de los legisladores, incluso bajo una administración estadounidense más amigable.
Según Bloomberg, una semana después de que el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ayudara a estancar una legislación integral sobre criptomonedas en el Senado, el asesor de criptomonedas de la Casa Blanca, Patrick Witt, criticó públicamente el movimiento y advirtió a la industria que no diera por sentada su influencia.
Armstrong había argumentado que los legisladores no deberían apresurar un proyecto de ley defectuoso, diciendo que ningún proyecto de ley sería mejor que uno malo. Sin embargo, la Casa Blanca vio la reversión como disruptiva, especialmente desde que la administración había tratado la Ley CLARITY como un paso clave para convertir a Estados Unidos en un líder global en activos digitales.
Por qué Coinbase retiró su apoyo
Coinbase expresó su preocupación de que el borrador impondría restricciones a las actividades relacionadas con las finanzas descentralizadas y las acciones tokenizadas, así como a las estructuras de recompensa para las stablecoins que atraen a los usuarios. Armstrong también advirtió que el proyecto de ley podría remodelar el equilibrio regulatorio al dar a la Comisión de Bolsa y Valores más influencia mientras limita la capacidad de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas para supervisar los mercados de criptomonedas.
Esas objeciones llegaron en un momento sensible. Los legisladores ya enfrentaban una fuerte presión de lobby de los bancos y grupos de finanzas tradicionales, especialmente sobre el rendimiento de las stablecoins. Los intereses bancarios han argumentado que las recompensas de las stablecoins podrían alejar los depósitos de las cuentas de ahorro, obligando a los legisladores a repensar lo que los "dólares digitales" deberían permitir legalmente.
La frustración de la Casa Blanca añade una nueva capa de riesgo
La respuesta de la Casa Blanca señala que la lucha ahora se extiende más allá de los comités y los lobbistas. El mensaje de Witt sugiere que la administración quiere unidad entre los principales actores de la industria, especialmente en un proyecto de ley que enmarca como esencial para la competitividad a largo plazo de las criptomonedas estadounidenses.
Su advertencia también tuvo un tono político: insinuó que una futura reescritura liderada por los demócratas podría imponer restricciones más duras si el proyecto de ley de hoy falla. Ese argumento refleja una visión creciente en Washington de que las criptomonedas deberían asegurar la claridad regulatoria mientras aún tienen impulso.
El cronograma del Senado se vuelve incierto
La preocupación más amplia ahora se centra en el tiempo. Los senadores han intentado impulsar normas de estructura de mercado que definan claramente cuándo los activos caen bajo la SEC versus la CFTC. El retroceso de Coinbase complica el esfuerzo porque los legisladores pierden a uno de los partidarios más grandes e influyentes del sector.
Al mismo tiempo, Armstrong señaló que todavía ve un camino a seguir y espera que la negociación continúe, incluso si los legisladores necesitan más tiempo para salvar desacuerdos.
Para el sector de las criptomonedas, este episodio transmite un mensaje claro: existe apoyo político, pero viene con condiciones. Si las principales empresas fracturan la coalición, Washington puede ralentizar o reescribir las reglas de maneras menos favorables para las criptomonedas.
Noticias destacadas de criptomonedas:
La rupia india registra un mínimo frente al dólar estadounidense, ¿se verá afectado el mercado de criptomonedas?







