Escrito por: Micah Zimmerman
Compilado por: AididiaoJP, Foresight News
Fidelity señala en un nuevo informe que el actual invierno criptográfico del bitcoin podría estar llegando a su fin: si la historia se repite, basta con que surja uno o más catalizadores importantes, como el ciclo de cuatro años, una regulación más clara, una política de flexibilización de la Reserva Federal, nuevos escenarios de aplicación innovadores o una nueva ola de adopción institucional.
Al 30 de junio de 2026, el precio del bitcoin oscilaba por debajo de los 60.000 dólares, una caída de aproximadamente el 53% respecto al máximo histórico de más de 126.200 dólares alcanzado en octubre de 2025. Entre marzo y mayo de este año se produjo un breve repunte que dio un rayo de optimismo a los alcistas, pero posteriormente el precio retrocedió de nuevo.
El nuevo informe de Fidelity argumenta que la actual caída posee las características típicas de un invierno criptográfico, y la experiencia histórica apunta a cinco factores que podrían ponerle fin.
El ciclo de cuatro años del bitcoin
Fidelity señala que, desde 2011, el bitcoin ha formado aproximadamente cada cuatro años un máximo y un mínimo de mercado alcista. El fondo anterior del mercado bajista se produjo en noviembre de 2022; si el ciclo se mantiene, el próximo fondo potencial podría darse alrededor de noviembre de 2026. El debate sobre si el ciclo de cuatro años del bitcoin sigue siendo válido continúa, con algunos analistas creyendo que el mercado bajista está cerca de su fin, y otros adoptando una postura más cautelosa.
Este ciclo está impulsado por el mecanismo de halving del bitcoin, que reduce a la mitad la recompensa para los mineros cada cuatro años, disminuyendo así la nueva oferta que entra en circulación. El último halving ocurrió en abril de 2024, reduciendo la recompensa por bloque a 3.125 BTC.
Si la demanda se mantiene estable o crece mientras la oferta disminuye, el precio podría subir. Sin embargo, Fidelity también advierte que la duración del ciclo puede variar y debe utilizarse como una herramienta de análisis, no para determinar el momento exacto de las operaciones.
Factores regulatorios
Fidelity indica que normas claras a menudo han precedido a los mercados alcistas anteriores. La aprobación por parte de la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) de los ETF de bitcoin al contado en enero de 2024 fue un momento clave que impulsó al bitcoin a alcanzar nuevos máximos. Actualmente, Fidelity se centra en la próxima legislación importante: la Ley CLARITY.
Esta ley tiene como objetivo repartir las responsabilidades regulatorias de los activos digitales entre la SEC y la CFTC, proporcionando un marco legal claro para el sector. Fue aprobada en la Cámara de Representantes en 2025 y avanzó al Comité Bancario del Senado. El 17 de julio se celebrará una audiencia, y toda la industria criptográfica está atenta.
Fidelity cree que, si esta ley se convierte en ley, liberará actividades nacionales que hasta ahora se habían visto obstaculizadas por la incertidumbre legal.
Política de la Reserva Federal
Fidelity señala que existe una relación consistente (aunque correlacional) entre la bajada de tipos y el aumento de los precios de las criptomonedas. Un entorno monetario más laxo reduce los costes de endeudamiento y hace que los inversores estén más dispuestos a asumir riesgos, algo de lo que históricamente se han beneficiado las criptomonedas. Lo contrario ocurre cuando los tipos suben.
A mediados de 2026, la inflación sigue siendo un foco de atención y el camino de la Reserva Federal sigue siendo incierto. Fidelity menciona que cualquier subida de precios podría producirse mucho antes del anuncio oficial de un recorte de tipos, ya que los mercados suelen adelantarse.
Escenarios de aplicación innovadores
Fidelity recuerda que los NFT y las meme coins actuaron como un fuerte impulsor en el mercado alcista de 2019-2021, una ola de interés inversor que pocos anticiparon en su momento. En 2026, las tres tendencias más seguidas son: la tokenización de activos del mundo real, la infraestructura criptográfica relacionada con la inteligencia artificial y las stablecoins, estas últimas experimentando una rápida adopción tras la aprobación de la Ley GENIUS en 2025.
Pero Fidelity también deja margen, señalando que históricamente los mayores catalizadores suelen ser elementos inesperados: podría haber algo nuevo en lo que nadie está prestando atención.
Adopción institucional
Fidelity reconoce que esto ya no es una narrativa novedosa. En 2020, cuando las empresas que cotizan en bolsa revelaron por primera vez sus tenencias en criptomonedas, generaron una nueva historia e impulsaron los precios a marcar récords en ese momento. La creación de la Reserva Estratégica de Bitcoin de EE.UU. en marzo de 2025 tuvo un efecto similar, impulsando al bitcoin por encima de los 126.000 dólares. Sin embargo, la adopción institucional sostenida durante todo 2026 no se tradujo en un nuevo mercado alcista.
Aun así, Fidelity cree que un movimiento inesperado aún podría cambiar la situación. Por ejemplo, que una de las empresas del "Magnificent Seven" (las Siete Magníficas) anuncie una gran compra de bitcoin, algo que no ha ocurrido desde que Tesla compró (y luego vendió en su mayor parte) en 2021, podría crear una nueva narrativa. O que una crisis global impulse a las instituciones a utilizar el bitcoin como cobertura, algo que aún no ha ocurrido en el conflicto con Irán.
El análisis de Fidelity recuerda al mercado que, aunque el invierno está aquí, muchos giros históricos se han originado por la confluencia de catalizadores similares. La próxima fase del bitcoin y del sector criptográfico podría depender de cuál de estos factores actúe primero.





