Escrito por: Pengu, GCR
Compilado por: AididiaoJP, Foresight News
Título original: ¿Por qué se dice que la cadena de bloques es la respuesta final para la implementación a escala de robots humanoides?
Introducción
La humanidad siempre ha perseguido una mayor eficiencia y una productividad más fuerte. Desde la máquina de vapor y la electricidad hasta las líneas de ensamblaje y las computadoras, y hasta la inteligencia artificial de hoy, cada salto tecnológico ha traído un aumento en la producción y una prosperidad social, reduciendo continuamente la resistencia a la creación de valor.
Las innovaciones tecnológicas del pasado siempre han dependido de las personas. Las máquinas de vapor dependían de los trabajadores para operarlas, las fábricas requerían una gran cantidad de mano de obra, e incluso cada eslabón clave de las computadoras no podía prescindir de las personas. Estas herramientas amplificaron las capacidades humanas, pero nunca reemplazaron realmente la mano de obra. Aunque la productividad mejoró, el papel de las personas siempre fue insustituible.
La inteligencia artificial ha cambiado esto. Por primera vez en la historia, el software puede construir software por sí mismo. Las máquinas pueden escribir, probar y optimizar código de forma autónoma, lo que significa que el trabajo cognitivo ya no es el cuello de botella central que restringe el crecimiento.
Actualmente, este cambio afecta principalmente al ámbito del trabajo de cuello blanco: programación, diseño, investigación, coordinación, etc. La producción en el mundo digital está creciendo rápidamente, pero la producción física no ha podido seguir el ritmo, y la demanda de bienes y servicios físicos sigue aumentando, especialmente en áreas como vivienda, alimentación, logística, manufactura y atención médica. La brecha entre la productividad digital y la producción física es cada vez más evidente.
Y los robots son la clave para llenar esta brecha.
Estado actual de la tecnología robótica
Los robots ya se utilizan en los sectores industrial, médico, logístico y aeroespacial. Pero el cambio de hoy no solo radica en su mayor capacidad, sino también en que están saliendo de entornos cerrados para entrar en los espacios de la vida cotidiana humana, incluidos los entornos domésticos.
La razón por la que se hace hincapié en lo «humanoide» es porque nuestro mundo físico está diseñado para los humanos: puertas, herramientas, escaleras, almacenes, hospitales, etc. En lugar de transformar la infraestructura, es mejor desarrollar robots que puedan integrarse directamente en los entornos existentes. Esto también convierte a los robots humanoides en el camino más corto desde el prototipo hasta la aplicación práctica.
La tecnología de los robots humanoides está progresando de forma exponencial, algo que fue particularmente evidente en la Feria Internacional de Electrónica de Consumo de 2026. Lo que llama la atención no son solo las demostraciones más impresionantes, sino la velocidad de iteración más rápida en movimiento, manipulación y autonomía. El progreso ha pasado de ser lineal a una fase de crecimiento exponencial.
La incorporación de la inteligencia artificial ha cambiado por completo la trayectoria de desarrollo. Los robots han comenzado a aprender de su propia experiencia, optimizando de forma autónoma movimientos, equilibrio y ejecución de tareas, sin necesidad de supervisión humana continua. A medida que aumenta la escala de implementación, se acumulan datos y la inteligencia de la IA continúa mejorando, el ciclo de retroalimentación se fortalece cada vez más. Cuantos más robots, más rápido avanza la tecnología.
A nivel nacional, la tecnología robótica también se está convirtiendo en un foco estratégico. Cada vez más gobiernos ven a los robots humanoides como una infraestructura central relacionada con la productividad, la resiliencia y la fortaleza económica a largo plazo. Esto ya no es solo una competencia comercial, sino una contienda por la influencia geopolítica.
Según datos de Counterpoint Research, en 2025 se desplegaron aproximadamente 16,000 robots humanoides en todo el mundo, de los cuales China representó más del 80%. Esta distribución altamente concentrada refleja la actitud proactiva de China en la promoción de la aplicación de robots humanoides. La adopción ya muestra diferencias regionales y características impulsadas estratégicamente.
De cara al futuro, Morgan Stanley predice que para 2050, alrededor del 90% de los robots humanoides (aproximadamente 930 millones de unidades) se utilizarán para trabajos repetitivos, simples y con una estructura clara, distribuidos principalmente en los sectores industrial y comercial. Se espera que China lidere con un volumen de aproximadamente 302.3 millones de unidades, mientras que Estados Unidos tendría alrededor de 7.7 millones.
El impacto económico en realidad está a la vuelta de la esquina. McKinsey & Company señala que si las empresas pueden reestructurar los flujos de trabajo en torno a la «colaboración entre personas, agentes de IA y robots», en lugar de automatizar tareas individuales de forma aislada, para 2030 solo en Estados Unidos se podría liberar un valor económico de hasta 2.9 billones de dólares.
Robots × Criptomonedas
Actualmente, las criptomonedas todavía se consideran principalmente herramientas financieras: el trading, la especulación, los pagos y el almacenamiento de valor son las narrativas principales. Pero el potencial de su tecnología subyacente va mucho más allá de las finanzas.
La cadena de bloques y las criptomonedas introducen una nueva capa de coordinación en los mundos digital y físico. A medida que los robots escalan, la importancia de esta capa se vuelve cada vez más evidente. Los robots necesitarán realizar transacciones, poseer recursos, compartir datos y operar a través de fronteras sin depender de los sistemas financieros y legales tradicionales.
Las criptomonedas son precisamente la infraestructura que sustenta el funcionamiento escalable de los robots.
Pagos de máquina a máquina
Los robots operan continuamente, con una frecuencia de transacciones mucho mayor que la de los humanos. Las criptomonedas permiten micropagos instantáneos entre máquinas, sin intervención bancaria, sin facturas y sin demoras en la liquidación. Esto será clave una vez que los robots comiencen a comprar servicios, energía o tareas de forma autónoma.
El robot como sujeto económico en cadena
Los robots no son solo ejecutores de tareas, sino que también se convertirán en participantes de la actividad económica. Estar en cadena permite a los robots recibir pagos directamente, poseer activos e interactuar con contratos inteligentes, transformándose así de herramientas a sujetos económicos autónomos.
Monederos nativos de Web3 que reemplazan las cuentas bancarias tradicionales
El sistema financiero tradicional no está diseñado para máquinas. Los monederos Web3 permiten a los robots abrir cuentas instantáneamente y a nivel global sin necesidad de permisos, lo que reduce enormemente el umbral de implementación y permite que los robots operen de forma transfronteriza desde el primer día.
Tokenización de la propiedad de robots y clústeres
La robótica es un campo intensivo en capital, y los modelos de financiación tradicionales son lentos. La tokenización permite la propiedad compartida de activos robóticos, la distribución de ingresos y la provisión de liquidez, permitiendo a los inversores invertir en robots como lo harían en infraestructura digital.
Distribución de datos de aprendizaje automático basada en cadena de bloques
Los robots generan cantidades masivas de datos del mundo real. La tecnología de cadena de bloques puede lograr una propiedad transparente de los datos, un intercambio controlado y la monetización del valor. Un mejor acceso a los datos conducirá a un entrenamiento más eficiente y a máquinas más potentes.
Descentralización y protección de la privacidad
A medida que los robots entren en hogares, hospitales y lugares de trabajo, procesarán grandes cantidades de datos sensibles: registros de salud, datos de comportamiento, información del entorno físico, etc. Estos no deberían ser controlados por una única entidad centralizada. Los sistemas descentralizados reducen el riesgo de concentración y permiten a los usuarios controlar el acceso y uso de los datos. Las criptomonedas permiten reglas verificables y colaboración con protección de la privacidad, algo crucial para generar confianza e impulsar la adopción.
Proyectos a seguir
El campo de la robótica aún no ha recibido la atención que merece. El foco de la opinión pública sigue centrado en el software y las narrativas puras de IA, mientras que la automatización física acumula impulso en silencio.
A medida que los robots humanoides, la IA y la infraestructura criptográfica comienzan a converger, la narrativa está cambiando. A continuación, se presentan algunos proyectos en este campo emergente que hemos identificado.
PrismaX — Impulsando el aprendizaje mediante teleoperación
PrismaX se posiciona como una capa de servicio para la tecnología de robots con IA en el mundo real, transformando la teleoperación humana en datos de entrenamiento de alta calidad para optimizar continuamente los modelos y las capacidades de los robots. Los usuarios controlan remotamente robots para realizar tareas simples de recoger y colocar, y cada interacción se convierte en datos para entrenar sistemas autónomos. La entrada humana se convierte en el puente entre los robots actuales y la autonomía completa, haciendo que el proceso de aprendizaje pase de estar limitado al laboratorio a ser escalable y distribuido.
Valor central
Los robots se desempeñan excelentemente en entornos controlados ideales, pero para adaptarse al mundo real, deben enfrentarse a la incertidumbre, los casos extremos y las condiciones imperfectas. Para que los robots funcionen de manera confiable en entornos desconocidos, los conjuntos de datos ricos y diversos son cruciales.
Auki — Mapeando para la IA
Auki está construyendo una red que podría llamarse el «mapa de la IA». Su núcleo es posemesh, una red descentralizada de percepción de máquinas que permite a robots, gafas inteligentes y otros dispositivos compartir de forma segura y privada datos espaciales y potencia de cálculo, permitiendo que las máquinas formen una cognición compartida del mundo físico.
Al crear una «red del mundo real», Auki hace que las ubicaciones físicas sean navegables, transitables y buscables para los sistemas de IA. Los robots y dispositivos digitales pueden coordinarse en el mismo espacio sin control centralizado, y una economía tokenizada permite el intercambio de datos espaciales y recursos computacionales. El mundo físico se vuelve así «legible por máquinas».
Valor central
Aproximadamente el 70% de la economía global todavía está relacionada con la ubicación física y el trabajo humano. Permitir que la IA comprenda y acceda al mundo físico es crucial para que la tecnología robótica, la automatización y las aplicaciones del mundo real escalen más allá del entorno digital.
GEODNET — Construyendo una red de posicionamiento para un futuro autónomo
GEODNET está construyendo una red de posicionamiento cinemático en tiempo real que ofrece precisión a nivel centimétrico. El proyecto ha sido considerado por Grayscale para su posible inclusión, y adopta un modelo descentralizado donde los usuarios operan estaciones de referencia satelital y ganan recompensas en cripto, al mismo tiempo que sostienen la infraestructura del mundo real. Los participantes no solo obtienen ingresos pasivos, sino que también ayudan a lograr una navegación de alta precisión a gran escala.
Esta red es compatible con aplicaciones clave como robots de IA, drones, vehículos autónomos, realidad aumentada y metaverso, proporcionando a estos sistemas la infraestructura espacial y temporal esencial.
Valor central
La precisión de posicionamiento a nivel centimétrico y la sincronización de tiempo a nivel nanosegundo son la base de los sistemas autónomos. A medida que los robots operan de forma cada vez más independiente en el mundo físico, el posicionamiento confiable se convierte en una infraestructura indispensable.
Peaq — La capa económica para robots
Peaq es el sistema económico y la capa de coordinación para la economía de las máquinas. Es una cadena de bloques optimizada para máquinas, robots y agentes autónomos, que ofrece estándares nativos para identidad, propiedad, tiempo, control de acceso y pagos, permitiendo que los dispositivos participen en actividades económicas sin intermediarios humanos.
En Peaq, los usuarios pueden poseer robots que trabajan, generan ingresos y distribuyen automáticamente las ganancias. Los robots se convierten así en activos productivos en lugar de costos fijos, y la coordinación se realiza automáticamente en la capa de protocolo.
Valor central
La escalabilidad de los robots requiere una capa económica nativa. Peaq proporciona la infraestructura para permitir la propiedad, los incentivos y la coordinación de máquinas que funcionan de forma autónoma en el mundo real.
IoTeX — Capa de identidad en cadena
IoTeX se dedica a construir una infraestructura de cadena de bloques que conecte los sistemas de IA con el mundo físico. A medida que la IA va más allá del entorno puramente digital, su eficacia depende cada vez más de datos del mundo real en tiempo real y confiables. IoTeX aborda esto mediante «Reinos» (Realms) — que agregan datos en tiempo real de máquinas, sensores y personas, generando bases de conocimiento inteligente aplicables en áreas como movilidad, salud, energía y robótica.
Otro núcleo es ioID, una capa de identidad en cadena establecida para máquinas y agentes de IA. Cada ioID se empareja con un identificador global único y un monedero en cadena, permitiendo la descubribilidad, la autonomía económica y la interacción confiable entre máquinas, agentes y sistemas de IA, haciendo que las máquinas sean participantes verificables en la economía física de la IA.
Valor central
Los robots humanoides enfrentan tareas complejas que requieren movilidad, percepción, adaptabilidad y aprendizaje continuo. Los «Reinos» proporcionan datos del mundo real actualizados continuamente e inteligencia de dominio, permitiendo que los robots y sistemas de IA funcionen de manera confiable fuera de entornos controlados. Combinado con ioID, los robots pueden convertirse en los principales participantes identificables, confiables y económicamente activos en la economía física de la IA.
Conclusión
Aunque todavía existen desafíos en el aprendizaje de los robots, la movilidad, la adaptabilidad al entorno, los costos y los marcos legales, una tendencia es clara: los robots se convertirán en una parte indispensable de la vida cotidiana. Los hogares, los lugares de trabajo, la logística, la atención médica y las ciudades dependerán cada vez más de máquinas autónomas.
Y para que los robots funcionen a escala, la inteligencia y el hardware por sí solos no son suficientes. También necesitan mecanismos de identidad, pago, coordinación y confianza que trasciendan fronteras y sean reconocidos por las instituciones. Aquí es donde las criptomonedas pasan de ser «opcionales» a «esenciales».
La tecnología robótica ejecuta en el mundo físico, las criptomonedas coordinan en el mundo económico. Su convergencia está dando forma a un nuevo ecosistema que funciona de forma autónoma.
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