Las bandas criminales han robado a los poseedores de criptomonedas más de $30 millones mediante ataques físicos durante la primera mitad de 2026, según datos presentados por la empresa analítica Chainalysis en un informe proporcionado a los medios hoy. A juzgar por el ritmo de crecimiento, la cifra podría superar el récord de $58 millones sustraídos de la misma manera durante todo 2025.
Según datos de la empresa, hasta finales de junio se han registrado en el mundo 46 casos de delitos violentos relacionados con criptomonedas, frente a 40 en el mismo periodo de 2025. En esta categoría se incluyen secuestros, allanamientos de morada y toma de rehenes. Este tipo de ataques en la industria se conocen comúnmente como "wrench attacks" (el delincuente obtiene la contraseña de la cartera no mediante piratería informática, sino con una 'llave inglesa').
El aumento del número de incidentes amplía el abanico de amenazas para los poseedores de criptomonedas: además de los riesgos de almacenamiento y gestión de activos, cada vez se ven más comprometidas su seguridad personal, sus hogares y sus familias.
Solo uno de cada cuatro ataques obtiene rescate
De los 46 intentos de ataque documentados, solo en 12 casos se pagó un rescate: la proporción de ataques exitosos fue del 26%, mientras que en 2025 alcanzaba el 49%. Sin embargo, el propio informe señala que la verdadera magnitud del problema probablemente esté subestimada, ya que una parte importante de los ataques no se denuncia.
Según la formulación de Chainalysis, el oficio de los delincuentes parece aficionado en el momento de la violencia, pero profesional en ambos extremos de la cadena: las víctimas suelen ser identificadas de antemano (a través de filtraciones de datos, redes sociales o información privilegiada), y el ataque en sí lo llevan a cabo ejecutantes con poca cualificación.
Francia sigue siendo un punto caliente
La mayoría de los incidentes de dominio público se produjeron en Francia: 30 casos a mediados de año, frente a 19 en todo 2025. No obstante, las autoridades francesas contabilizaron más de 70 incidentes, lo que indica una magnitud real del problema sustancialmente mayor.
En julio, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, citó la cifra de 77 secuestros, extorsiones e intentos de extorsión en el primer semestre, frente a 45 en todo 2025. En respuesta, las autoridades pusieron en marcha un sistema de alerta rápida y protección, y prometieron ampliar el intercambio de información y la coordinación con la industria de las criptomonedas.
Según Chainalysis, la causa más probable del repunte fue una filtración de datos fiscales: un empleado del servicio tributario francés supuestamente obtuvo acceso a información sobre poseedores de criptomonedas y la vendió a delincuentes. Otra filtración aparte ocurrió en la empresa Waltio, especializada en declaraciones fiscales de criptomonedas, y afectó a los datos de aproximadamente 50.000 usuarios.
Cómo los delincuentes blanquean lo robado
La actividad en cadena tras los ataques muestra distintos niveles de sofisticación:
- Parte de los fondos robados los envían inmediatamente a intercambios centralizados;
- Otros utilizan puentes de blockchain, intercambios descentralizados y servicios de blanqueo de capitales;
- Los casos más complejos, según Chainalysis, están relacionados con grandes redes delictivas.
El repunte de los ataques físicos en la primera mitad del año ya supera las cifras del año pasado, y Francia sigue siendo el país con mayor número de casos registrados. Las filtraciones de datos personales y fiscales, al parecer, se están convirtiendo en uno de los factores clave por los que los delincuentes encuentran a sus víctimas.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista del análisis automatizado de datos, es interesante comparar la metodología de diferentes empresas analíticas. Paralelamente al informe de Chainalysis, otra entidad, CertiK, también proporciona datos, registrando 52 casos de "wrench attack" en el primer semestre de 2026 frente a 39 en el año anterior, lo que supone un aumento del 33%. La diferencia en las cifras entre ambas empresas (46 para Chainalysis frente a 52 para CertiK) es en sí misma reveladora: aún no existe una metodología unificada para contabilizar este tipo de incidentes en la industria, por lo que la verdadera magnitud del problema sigue siendo objeto de estimación, no de medición precisa.





