El ecosistema de Activos del Mundo Real (RWA) de Solana [SOL] ha superado la marca de 1.000 millones de dólares en TVL (valor total bloqueado), alcanzando un máximo histórico y constituyendo un punto de inflexión decisivo para la red.
Este movimiento es significativo por la forma en que se produjo. Durante gran parte de principios de 2024, el valor de los RWA se mantuvo por debajo de los 100 millones de dólares y aumentó gradualmente entre marzo y junio. El crecimiento fue constante pero moderado.
Esto cambió en septiembre de 2024, cuando el TVL se disparó hacia los 200 millones de dólares, lo que indicó la primera oleada de despliegue de capital significativo.
El impulso se pausó durante un tiempo a finales de 2024. Luego, la aceleración regresó.
El TVL de RWA aumentó a unos 350 millones de dólares en marzo de 2025, con incrementos más grandes y escalonados. Esos saltos verticales indican una emisión institucional en lugar de un flujo orgánico minorista.
La fase más agresiva fue entonces. Entre junio y septiembre de 2025, el TVL pasó de unos 450 millones de dólares a más de 700 millones.
El capital se acumuló rápidamente, con pocas reducciones. Finalmente, en diciembre de 2025, Solana superó los 800 millones de dólares e inmediatamente rebasó los 1.000 millones en rápida sucesión.
Este crecimiento ha aumentado el uso de stablecoins y la actividad de liquidación, reforzando el papel de Solana como una red institucional de bajo coste.
Este hito refleja un compromiso de capital constante y por fases. Con la continua emisión institucional de RWA y la demanda de rendimiento on-chain, el ecosistema de Solana está posicionado para beneficiarse no solo en el ciclo actual, sino también a medio y largo plazo.
Por qué los RWA importan ahora y la ventaja competitiva de Solana
Los RWA están emergiendo como la principal puerta de entrada para las instituciones que se incorporan a la blockchain.
Las tesorerías, fondos y créditos privados ahora se liquidan digitalmente, con los bonos del Tesoro de EE.UU. tokenizados, como el BUIDL de BlackRock y el OUSG de Ondo, a la cabeza.
Con los tipos de interés aún elevados, la demanda de rendimiento continúa en aumento. Al mismo tiempo, las instituciones buscan eficiencia y liquidaciones más rápidas, dejando billones en liquidez de las finanzas tradicionales preparados para migrar.
La infraestructura es crítica en esta etapa. Las redes deben escalar para absorber grandes entradas de capital y ofrecer operaciones y liquidaciones en tiempo real.
Solana cumple con estos requisitos, ofreciendo 900–5000 TPS reales, tarifas inferiores a $0.001 y una finalidad en unos 12.8 segundos.
Por el contrario, Ethereum procesa solo 15–30 TPS, con tarifas a menudo superiores a $0.03 y una finalidad que puede tardar minutos, lo que limita su capacidad para apoyar las finanzas y los pagos a gran escala.
Los datos confirman este cambio: el TVL de RWA de Solana alcanzó unos 1.100 millones de dólares el 16 de enero de 2026, un aumento del 25% en 30 días, situándolo en tercer lugar a nivel mundial.
El gasto se traslada on-chain
Los volúmenes de pago con stablecoins aumentaron interanual (YoY) en más de un 137%. Esto confirmó que las tarjetas de criptomonedas ya no son un nicho.
El gasto mensual con tarjeta creció desde unos 100 millones de dólares en el primer trimestre de 2023 a más de 1.500 millones a finales de 2025, acercando el volumen anualizado a los 18.000 millones de dólares.
Mientras tanto, el crecimiento de los flujos B2B fue el más rápido, y el P2P se mostró resiliente. Este cambio representa el uso económico real.
Solana fue un personaje de apoyo. Sus bajas tarifas y su rápida liquidación hicieron viable el gasto con stablecoins vinculadas a tarjetas a escala, aunque el crecimiento en general fue aún en todo el ecosistema.
Reflexiones finales
- Los 1.000 millones de dólares en TVL de RWA de Solana señalan una adopción institucional sostenida y un papel duradero como capa de liquidación de bajo coste más allá de este ciclo.
- Los volúmenes explosivos de stablecoins y tarjetas confirman un uso real, con la velocidad y las bajas tarifas de Solana apoyando el gasto on-chain a gran escala.