¡El gran caso de Musk contra OpenAI finalmente ha esperado a que Ilya testifique en el tribunal!
11 de mayo de 2026, Tribunal Federal de Oakland, California.
Cuando el genio científico de cabello rizado y mirada ligeramente melancólica, Ilya Sutskever, subió lentamente al estrado de los testigos, todos los presentes contuvieron la respiración.
Dondequiera que aparezca, Ilya atrae la atención de todos, y más aún aquí, en el juicio de Musk contra OpenAI.
Esta vez, Ilya ya no es el que se disculpaba en las redes sociales diciendo 'Lo siento profundamente', sino un vengador que regresa con una 'bomba explosiva'.
No solo confirmó personalmente la tendencia a mentir de Altman, sino que también reveló al mundo el vacío de poder bajo el esplendoroso exterior de OpenAI.
Este es el capítulo final de una 'intriga palaciega de IA' que sin duda pasará a la historia.
Este juicio podría determinar el futuro de OpenAI, una empresa que se prepara para una OPV de billones de dólares y está valorada en 850 mil millones de dólares.
Altman comparecerá en persona como muy tarde el martes para responder.
52 páginas de 'evidencia de mentiras': cómo ve Altman el hombre
'Miente habitualmente, siembra discordia entre ejecutivos y socava la gobernanza de la empresa.'
Cuando Ilya dijo esto bajo juramento, los directivos actuales de OpenAI sentados en el banquillo de los acusados palidecieron.
Esto ya no es un rumor, sino el testimonio en el tribunal del ex científico jefe de OpenAI.
Esta vez, Ilya reveló un detalle impactante nunca antes divulgado: antes del 'golpe de noviembre' de 2023 que conmocionó al mundo, ya había estado recopilando pruebas en secreto durante un año entero.
Este archivo de evidencia tiene 52 páginas.
En este 'archivo completo de datos negativos de Altman', se registra detalladamente la rutina de cómo Altman jugaba con las intrigas de poder.
Por ejemplo, su especialidad es sembrar discordia.
A menudo creaba conflictos entre la directora de tecnología, Mira Murati, y otros ejecutivos, haciéndoles desconfiar unos de otros para establecer así su autoridad absoluta.
Además, es muy hábil en la manipulación de información.
Ilya testificó que Altman creaba un entorno en el que 'los ejecutivos no podían obtener información correcta'. En tal entorno, cualquier discusión seria sobre la seguridad de la IA era diluida por Altman con falsas visiones de mercado.
Esta vez, Ilya declaró sin rodeos que el comportamiento de Altman 'no es propicio para lograr ningún objetivo grandioso', especialmente el desarrollo de una AGI segura.
'Pasé un año observando y pensando, y finalmente consideré apropiado despedirlo.'
El tono de Ilya era tranquilo, pero cada palabra era contundente. Admitió que había hablado en detalle varias veces con Murati, y ambos sentían una inquietud visceral por el comportamiento de Altman.
70 mil millones de dólares del 'traidor': el precio caro del idealista
Lo siguiente fue otro punto culminante del juicio.
Como cofundador de OpenAI, Ilya siempre ha sido considerado un 'científico puro'. Pero cuando el juez le preguntó sobre el valor de sus acciones, la cifra sorprendió a la sala: 70 mil millones de dólares.
Justo una semana antes, el presidente de OpenAI, Greg Brockman, había admitido que poseía acciones por valor de 30 mil millones de dólares.
Y Altman, a quien Musk acusa de estar 'cegado por el interés', tiene un patrimonio neto de aproximadamente 35 mil millones de dólares (principalmente de sus inversiones externas).
Surgió una ironía: estos antiguos creyentes que se proclamaban 'sin ánimo de lucro' se han convertido ahora en los multimillonarios que más rápido han acumulado riqueza en la historia de la humanidad.
Pero Ilya mostró en el tribunal una sensación de contradicción casi trágica.
Mencionó que en su día, para unirse a OpenAI, rechazó una oferta de renovación de Google de 6 millones de dólares anuales; en aquel momento, para él, eso era una 'cifra astronómica'.
Explicó por qué, el fin de semana del golpe, de repente cambió de rumbo y firmó la carta conjunta pidiendo el regreso de Altman.
'Fue una oración de 'último recurso' (Hail Mary), dijo Ilya con voz baja. 'Vi que la empresa estaba a punto de colapsar, Microsoft estaba preparada para tragarnos a todos.'
En ese momento, la situación se deterioraba más rápido de lo que nadie esperaba. Muchos empleados decían que se irían con Altman. La empresa se enfrentaba a la desintegración.
Ilya dijo más tarde que se arrepentía; no de recopilar pruebas o de votar para destituir, sino de 'haber participado en las acciones de la junta'. Criticó a sus colegas de la junta por su falta de experiencia, por aceptar 'asesoramiento legal no muy bueno' y por actuar con demasiada precipitación.
El lunes en el tribunal, cuando dijo estas palabras, toda la sala de audiencias quedó en silencio.
'Siento un fuerte sentido de pertenencia a OpenAI. Siento que he entregado mi vida a ello. Solo me preocupo por ello. No quiero que sea destruido.'
Panorama de la 'mafia' de OpenAI
Además, este juicio también reveló un panorama completo de la 'mafia de OpenAI'.
En mayo de 2024, dejó OpenAI y fundó Safe Superintelligence. Para abril de 2026, esta empresa ya había recaudado 30 mil millones de dólares en financiación, con una valoración de 320 mil millones.
Dario y Daniela Amodei se fueron y fundaron Anthropic, rumoreada con una valoración rumbo al billón de dólares.
Mira Murati fundó Thinking Machines Lab, que completó una ronda inicial de 2 mil millones de dólares el año pasado con una valoración de 12 mil millones, y dos tercios del equipo son exalumnos de OpenAI.
Aravind Srinivas fundó Perplexity, valorada en 20 mil millones. Liam Fedus fundó Periodic Labs, valorada en 7 mil millones.
Es significativo que las razones por las que cada uno se fue son diferentes, pero casi todas están relacionadas con el estilo de liderazgo de Altman.
La fusión con Anthropic que casi ocurre
El testimonio de Ilya no solo trata de Altman.
Confirmó algo que antes solo era un rumor: después de la breve destitución de Altman, los miembros restantes de la junta directiva de OpenAI se reunieron con Anthropic para discutir un plan en el que Anthropic se fusionaría con OpenAI y asumiría el liderazgo.
Ilya dijo que no estaba 'muy entusiasmado' con ello.
El poder destructivo de este detalle radica en el momento: ese fin de semana de noviembre de 2023, OpenAI estuvo a punto de convertirse en parte de Anthropic.
Si esa fusión hubiera tenido éxito, el panorama actual de la IA sería completamente diferente.
La sombra de Microsoft: la ambición de 'toma de poder' de Nadella
Si lo que Ilya reveló fue la podredumbre interna, entonces la posterior aparición del CEO de Microsoft, Satya Nadella, mostró la lógica fría del capital.
Nadella describió el incidente de destitución de entonces como 'amateur city' (absurdamente aficionado), diciendo que 'nunca recibió una explicación clara'.
Pero los documentos judiciales revelan otra faceta del propio Nadella.
Un correo electrónico de 2022 hecho público por el tribunal mostraba a Nadella gritando frenéticamente a sus subordinados: '¡Si invertimos tanto dinero y no tenemos control, no tiene ningún sentido!'
Bajo el interrogatorio del abogado de Musk, Nadella admitió que cuando ocurrió el golpe en 2023, Microsoft ya tenía preparada una lista de 14 personas para la 'junta directiva de toma de control' y había ejercido de facto un 'derecho de veto' sobre los nuevos miembros de la junta de OpenAI.
Lo más explosivo es que Nadella había enviado mensajes de texto continuos a Altman a principios de 2023 instándole: 'Lanza la versión de suscripción de pago de ChatGPT lo antes posible. Cuanto antes, mejor.'
Dos semanas después, estaba preguntando por el número de registros.
Esto confirma directamente la acusación de Musk: OpenAI ya no es un laboratorio de investigación, sino el 'departamento de TI' y la máquina de monetización de Microsoft.
Y esto es precisamente el núcleo de la acusación de Musk: OpenAI se ha desviado de su misión sin ánimo de lucro.
La ira de Musk: ¿Un sueño 'explotado'?
Sentado entre el público, Musk quizás esbozó una sonrisa compleja.
El núcleo de este juicio es: ¿Engañó Altman a Musk con promesas falsas de ser 'sin ánimo de lucro' para obtener su inversión inicial y respaldo de marca, y luego vendió los resultados a Microsoft?
Aunque Ilya en su testimonio no se puso completamente del lado de Musk (negó haber prometido a Musk que OpenAI nunca sería lucrativo), sus ataques a la personalidad de Altman sin duda proporcionaron la munición más fuerte para la demanda de Musk.
Ilya mencionó que él también se opuso en su día a la propuesta de Musk de fusionar OpenAI con Tesla, considerando que Musk era demasiado 'agresivo'.
La acusación central de Musk es: Altman y Brockman incumplieron la promesa de que OpenAI siempre permanecería sin ánimo de lucro, y en su lugar buscaron beneficios.
El testimonio de Ilya en esta cuestión fue más bien favorable para OpenAI.
Dijo que 'nunca le prometió a Musk que OpenAI se mantendría sin ánimo de lucro'.
Pronunció una frase que probablemente será citada repetidamente: 'La misión de OpenAI es más grande que su estructura sin ánimo de lucro o lucrativa.'
Este caso, llegado a este punto, ya no tiene héroes absolutos. Se parece más a un grupo de genios que, en su camino hacia el Olimpo, libran la pelea más sucia por intereses, poder y el derecho a definir el futuro de la humanidad.
Se acerca el final: ¿OpenAI o OpenMoney?
El juicio continúa.
Este martes, Altman comparecerá en persona.
La situación actual es extremadamente peligrosa para OpenAI.
Si el juez finalmente determina que OpenAI violó el contrato original sin ánimo de lucro, su entidad lucrativa valorada en 850 mil millones de dólares podría enfrentarse a una reestructuración.
Ilya estuvo sentado en el estrado de los testigos durante aproximadamente una hora. Según la observación de un periodista de Wired, apenas hizo contacto visual con nadie durante todo el tiempo.
Este hombre, que alguna vez fue el alma de OpenAI, el líder que en las reuniones de la empresa guiaba a los empleados en el grito de 'Siente la AGI'.
Ahora, lleva una camisa sin chaqueta de traje, pareciendo solo y desaliñado. Dijo en el tribunal: 'He entregado mi vida a OpenAI, no quiero que sea destruido.'
Pero la realidad es que ese OpenAI puro y amado por él, quizás murió ya en la primera página de las 52 páginas de evidencia.
Este juicio no juzga el éxito o el fracaso de una empresa, sino la contradicción central de Silicon Valley hoy: cuando la tecnología (AGI) que otorga el poder divino choca con la codicia humana extrema, ¿podemos aún mantener la última pizca de integridad?
El jueves de la próxima semana, el juez pronunciará las conclusiones finales.
Y el derecho a definir el futuro de la IA para la humanidad, quizás se reescriba silenciosamente en estas pocas páginas de testimonio.
Referencias:
https://www.reuters.com/business/former-openai-executive-sutskever-discloses-nearly-7-billion-stake-ai-firm-2026-05-11/
https://www.forbes.com/sites/aliciapark/2026/05/11/Ilya-sutskever-testifies-he-holds-7-billion-openai-stake-second-new-billionaire-revealed-in-musk-altman-trial/
https://www.wired.com/story/Ilya-sutskever-testifies-musk-v-altman-trial/
Este artículo proviene de la cuenta pública de WeChat 'New Zhiyuan', autor: New Zhiyuan, editor: Aeneas



















