Wall Street está facilitando a los inversores en criptomonedas el paso del auto-custodio a los fondos cotizados en bolsa sin tener que vender primero sus activos digitales.
Según Bloomberg, la creación de activos en especie es cada vez más común entre los grandes emisores, lo que permite a los inversores aportar bitcoines directamente a un ETF spot y recibir acciones a cambio. Este mecanismo les permite mantener su exposición al mercado mientras transfieren la custodia de los activos al sistema financiero tradicional.
El cambio más significativo es el acceso. En julio, cuando este servicio se lanzó por primera vez, Blackrock redujo el tamaño mínimo para convertir bitcoines en su ETF de 25 millones de dólares a 1 millón de dólares. Según Robbie Mitchnik, director de activos digitales de Blackrock, su fondo iShares Bitcoin Trust (IBIT) ya ha procesado conversiones por valor de más de 5 mil millones de dólares.
"Ese volumen seguirá creciendo a medida que continuamos ampliando el acceso", dijo Mitchnik a Bloomberg.

Los montos mínimos bajan a medida que el proceso se vuelve más rutinario
Bitwise ha seguido un camino similar.
Para su primera conversión en especie de bitcoines, se requería una operación de al menos 100 millones de dólares para asegurar el apoyo de los participantes autorizados. Más tarde, ese umbral bajó a 50 millones de dólares y ahora está en 3 millones de dólares.
Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, señaló que, aunque todo el proceso sigue siendo personalizado, se está volviendo más estandarizado.
Otros emisores observan una demanda constante y creciente. En 21Shares, el volumen medio de operaciones en especie de bitcoines completadas en los últimos tres meses ha sido de unos 5 millones de dólares. Morgan Stanley informó que esas conversiones representan aproximadamente entre el 5% y el 7% de los activos en su ETF spot de bitcoin, que cuenta con activos por valor de unos 560 millones de dólares.
El atractivo de estas operaciones va más allá de la mera conveniencia. Los inversores pueden reducir su dependencia de claves privadas y carteras, y, dependiendo de su situación fiscal individual, intercambiar bitcoines en lugar de venderlos por efectivo puede permitirles evitar una imposición fiscal inmediata.
Ethereum y Solana se unen a la tendencia de conversiones en especie
Este modelo también se extiende más allá de Bitcoin. Grayscale utiliza operaciones en especie para sus productos basados en Ethereum, y Bitwise admite conversiones tanto para Ethereum como para Solana.
En Grayscale, esta transición se aceleró drásticamente. En marzo, el 28% del volumen bruto de creación de bitcoines y el 57% del de Ethereum correspondían a operaciones en especie. Para junio, esas cifras habían aumentado al 62% y 63%, respectivamente.
El obstáculo que persiste es la infraestructura. Para realizar las transacciones aún se requieren participantes autorizados o creadores de mercado dispuestos a trabajar con criptomonedas, lo que aumenta los costos y la complejidad.
Sin embargo, la dirección es clara. A medida que bajan los requisitos mínimos y entran más intermediarios al mercado, el intercambio directo de bitcoines, ether y solanas por acciones de ETF está pasando de ser un servicio de banca privada para "ballenas" a un componente más estandarizado de la inversión institucional en criptomonedas.





