La geopolítica continúa pesando sobre los activos de riesgo. Solo esta semana, aproximadamente 120.000 millones de dólares han sido borrados del mercado, empujando el índice TOTAL hacia niveles previos a las elecciones mientras el capital sigue rotando hacia fuera.
En el mismo período, el oro (XAU) retrocedió, reforzando la idea de que los inversores aún se apoyan en el metal como cobertura. Dicho esto, un movimiento notable destacó, con el XAU cerrando a la baja un 3.19% el 12 de febrero.
Al mismo tiempo, Bitcoin [BTC] cayó un 1.2%, mientras que el S&P500 (SPX) cayó un 1.57%, marcando su venta masiva de un solo día más pronunciada en casi un mes. En general, la sesión se desarrolló como otra liquidación "generalizada del mercado".
Naturalmente, surge la pregunta: ¿Qué desencadenó el movimiento? Un informe de Bloomberg avivó un nuevo debate entre analistas, señalando que Rusia está volviendo a utilizar el dólar estadounidense como parte de una asociación económica más amplia.
Desde un punto de vista técnico, el cambio señalaría un regreso al dólar como herramienta de liquidación, potentially dando al DXY un nuevo impulso después de más de un año de presión a la baja que lo arrastró hacia los niveles de 2022.
Sin embargo, la caída de Bitcoin tras la noticia sugiere que el mercado no está tratando esto como alcista. Técnicamente, un dólar más fuerte hace que los bonos sean una alternativa de alto rendimiento más atractiva, debilitando el atractivo de riesgo-recompensa de BTC.
Dicho esto, los ciclos recientes muestran que un dólar en caída no ha impulsado de manera confiable a Bitcoin al alza. Esto plantea la pregunta clave: ¿Podría un cambio de "sentimiento" vinculado a un dólar estadounidense fortaleciéndose volverse realmente alcista para los activos de riesgo?
¿Es el sentimiento más importante que la estructura para Bitcoin?
El mercado aún no está convencido de que Bitcoin haya encontrado un fondo.
Varias señales explican la hesitación. Los ETF de Bitcoin, por ejemplo, registraron otras salidas de 276 millones de dólares después de tres días consecutivos de entradas, mostrando que la demanda institucional sigue siendo frágil.
Añadiendo a la precaución, el Índice de Prima de Coinbase (CPI) de Bitcoin aún no ha vuelto a ser alcista desde que alcanzó su punto máximo antes de la caída de octubre. En este trasfondo, llamar a un fondo de BTC parece prematuro, con el sentimiento aún lejos de un restablecimiento completo.
Sin embargo, la acumulación sigue activa. Peso pesados como Binance y Strategy (MSTR), que han adquirido más de 42k BTC hasta ahora en 2026, continúan señalando un posicionamiento constante a largo plazo a pesar de la incertidumbre.
Estructuralmente, Bitcoin continúa operando en un rango irregular por encima del nivel de 60.000 dólares, con la acumulación ayudando a mantener esta zona como soporte. La pregunta clave es si este rango se resolverá en una ruptura alcista, pero eso no sucederá hasta que el sentimiento cambie.
Aquí es donde el informe de Bloomberg se vuelve importante, como destacó AMBCrypto. El sentimiento, más que la estructura, está impulsando los movimientos de Bitcoin.
Una asociación estratégica entre dos grandes economías podría ayudar a restaurar la confianza de los inversores, lo que convierte a este desarrollo en algo que hay que seguir de cerca.
Reflexiones Finales
- A pesar del soporte estructural alrededor de 60k dólares, los movimientos de Bitcoin están impulsados más por el sentimiento que por los gráficos.
- El cambio de Rusia de vuelta a liquidaciones en USD y una potencial asociación estratégica podrían aliviar el FUD macro, impactando tanto al DXY como a los activos de riesgo.







