Los fiscales estadounidenses han rechazado un argumento legal clave planteado por Roman Storm, intensificando la batalla legal sobre si los desarrolladores de herramientas descentralizadas pueden ser considerados penalmente responsables.
En una carta presentada el 7 de abril, el Departamento de Justicia de EE. UU. informó al tribunal que un fallo reciente del Tribunal Supremo citado por la defensa de Storm no es relevante para los cargos del caso, que incluyen lavado de dinero, violaciones de sanciones y operación de un negocio de transmisión de dinero sin licencia.
La respuesta se produce tras una presentación del equipo legal de Storm el 2 de abril. Intentó utilizar la decisión del Tribunal Supremo en Cox Communications v. Sony Music para apoyar una moción de desestimación.
La defensa alega el precedente de "herramienta neutral"
En su carta del 2 de abril, los abogados de Storm argumentaron que el fallo del Tribunal Supremo refuerza un principio clave: que proporcionar un servicio con usos legítimos no establece intención criminal, incluso si el proveedor sabe que puede ser mal utilizado.
La defensa citó la posición del Tribunal de que el "mero conocimiento" del uso indebido es insuficiente para probar la intención culpable. Establece un paralelismo entre los proveedores de servicios de internet y protocolos descentralizados como Tornado Cash.
El argumento forma parte de la defensa más amplia de Storm de que Tornado Cash funcionaba como una herramienta de privacidad neutral, en lugar de un sistema diseñado para facilitar actividades ilícitas.
El DOJ dice que el precedente es "inapropiado"
Los fiscales rechazaron esa comparación. Argumentan que el caso del Tribunal Supremo se refiere a la responsabilidad civil por derechos de autor y no tiene relación con los estatutos penales en cuestión en el caso de Storm.
En su respuesta, el gobierno dijo que la dependencia de la defensa en el caso Cox es incorrecta por dos razones principales. Primero, el caso se refiere a la responsabilidad contributiva en un contexto civil, mientras que Storm enfrenta cargos criminales.
Segundo, incluso si los principios legales fueran relevantes, los hechos de los dos casos son fundamentalmente diferentes.
El DOJ enfatizó que la conducta alegada en el caso Tornado Cash no tiene "ningún parecido" con el comportamiento examinado en el fallo del Tribunal Supremo.
Un enfrentamiento más amplio sobre la responsabilidad de los desarrolladores
El intercambio destaca un tema central en la regulación de las criptomonedas: si los desarrolladores pueden ser considerados responsables de cómo los usuarios interactúan con el software descentralizado.
La defensa de Storm se basa en la idea de que las herramientas de código abierto con usos legítimos no deberían exponer a sus creadores a responsabilidades basadas únicamente en cómo otros las usan.
Sin embargo, los fiscales argumentan que el caso involucra más que el desarrollo pasivo de software, señalando una conducta alegada que va más allá de la neutralidad.
El resultado podría sentar un precedente significativo sobre cómo los tribunales interpretan la intención y la responsabilidad en los sistemas descentralizados.
Implicaciones para DeFi y las herramientas de privacidad
Un fallo a favor de la defensa podría reforzar las protecciones para los desarrolladores de infraestructura de código abierto.
Por el contrario, una decisión alineada con la posición del gobierno podría ampliar el alcance de la responsabilidad, potencialmente remodelando cómo se diseñan y operan los protocolos descentralizados.
La disputa también refleja un cambio más amplio en el entorno regulatorio, ya que las autoridades buscan aplicar las leyes existentes de delitos financieros a las tecnologías emergentes de criptomonedas.
Resumen Final
- El DOJ ha rechazado el intento de Roman Storm de utilizar un fallo reciente del Tribunal Supremo como parte de su defensa, argumentando que el caso no se aplica a los cargos criminales vinculados a Tornado Cash.
- El resultado podría ayudar a definir los límites de la responsabilidad de los desarrolladores en DeFi, con implicaciones más amplias para las herramientas de privacidad y el diseño de protocolos descentralizados.







