Coinbase ha adoptado una postura más firme contra los mayores bancos de Australia, afirmando que estos bancos están cerrando o bloqueando servicios para empresas legítimas de criptomonedas.
El exchange presentó una queja formal ante el Comité Permanente de Economía de la Cámara de Representantes y argumenta que el problema va más allá de los cierres esporádicos de cuentas: se ha convertido en una barrera común para las empresas que dependen de cuentas bancarias y sistemas de pago para operar.
Coinbase Presenta una Queja Formal
Según los informes, Coinbase solicita normas más claras y mayor equidad. Quiere que los bancos expliquen por qué cierran las cuentas, den un preaviso de al menos 30 días antes de cortar los servicios, establezcan canales de disputa y publiquen las verificaciones de cumplimiento.
Coinbase presentó un informe al SCE de la Cámara, nombrando a Commonwealth Bank, Westpac, ANZ y National Australia Bank. Alega que los bancos están cerrando cuentas sin previo aviso y bloqueando transacciones relacionadas con criptomonedas.
Los informes indican que la empresa también hace un llamado a los legisladores para que estas normas sean obligatorias, de modo que las empresas no puedan ser desconectadas sin causa justificada.
ÚLTIMA HORA: Coinbase presenta una queja ante el Parlamento de Australia, acusando a los cuatro grandes bancos de bloquear servicios a empresas de criptomonedas 👀 pic.twitter.com/cCsDSwasBG
— The Moon Show (@TheMoonShow) 3 de febrero de 2026
Un estudio citado en la cobertura encontró que hasta el 60% de algunas fintechs vieron denegados servicios bancarios en los últimos años, y Coinbase utiliza cifras como esa para mostrar que el problema está generalizado.
Los Bancos Alegan Preocupaciones de Riesgo y Cumplimiento
Los bancos responden que actúan para cumplir con las normas contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Argumentan que algunas actividades con criptomonedas son difíciles de monitorear y que cortar lazos puede ser un paso de cumplimiento cuando el riesgo no se puede gestionar con claridad.
Los clientes bancarios y los reguladores quieren sistemas de pago seguros, y los bancos dicen que deben sopesar eso frente a nuevas líneas de negocio.
En ocasiones, las acciones de los prestamistas son reactivas; en otras, siguen políticas internas formales. Esa diferencia es importante porque afecta la facilidad con la que una empresa puede apelar una decisión.
Quiénes se Perjudican Cuando se Cierra el Acceso Bancario
Los pequeños exchanges, los procesadores de pagos y otros servicios de criptomonedas sienten la presión. Cuando un banco termina una relación, las transacciones se ralentizan, los salarios necesitan cuentas alternativas y la confianza se resiente.
Los informes dicen que algunas startups consideran trasladar sus operaciones al extranjero, donde la banca es más acogedora. Ese riesgo tiene implicaciones políticas: si las fintechs locales se van, los empleos se van con ellas y el país puede perderse nuevos servicios. El resultado es un tira y afloja entre la seguridad financiera y el acceso empresarial.
Qué Sigue para los Reguladores
Las audiencias parlamentarias son ahora el probable próximo paso, y esas sesiones podrían presionar a los bancos para que proporcionen más detalles y empujar a los reguladores a establecer normas más claras.
Los organismos de control financiero de Australia han discutido el tema antes, pero se detuvieron antes de obligar a los bancos a cambiar. El comité escuchará evidencia y puede recomendar cambios legales o lineamientos más fuertes para asegurar que los cierres de cuentas sean rastreados y justificados.
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