A partir del nuevo año 2026, cambiará la gradación de los activos financieros digitales (AFD) disponibles para inversores calificados y no calificados, informó el Banco de Rusia.
Los inversores no calificados podrán adquirir libremente los AFD más populares, cuyos pagos no dependen de ningún indicador variable, incluyendo activos de deuda.
También tendrán acceso, dentro de un límite de 600 mil rublos, a AFD cuyo rendimiento depende de cambios en indicadores como el nivel de inflación, la tasa clave, el precio de metales preciosos o acciones.
Ambas categorías de AFD deben tener una alta calificación crediticia, y algunos de ellos deben contar con protección de capital, es decir, garantizar el reembolso del monto inicial de la inversión. Los niveles permisibles de calificación de los AFD o sus emisores serán establecidos por decisión del Consejo de Directores del Banco de Rusia.
Los AFD que presenten riesgos elevados solo estarán permitidos para inversores minoristas con estatus de "calificado".
Las entidades legales podrán adquirir derechos digitales casi sin restricciones. La excepción serán los AFD vinculados a valores que están destinados únicamente para "calificados".
El 23 de diciembre, el Banco de Rusia informó sobre el desarrollo de un concepto para regular el mercado de activos digitales y criptomonedas, que se planea finalizar para mediados de 2026. En cuanto a los AFD, el concepto implica que su circulación, al igual que la de otros derechos digitales rusos (utilitarios, híbridos), estará permitida en redes blockchain abiertas. Según la idea del regulador, esto permitirá a los emisores atraer libremente inversiones del extranjero, y a los clientes adquirir AFD "en condiciones no peores que la adquisición de criptomonedas".
En lo que respecta a las criptomonedas, según el plan del Banco Central, con la introducción de la regulación, tanto los inversores calificados como los no calificados podrán comprarlas, pero para cada categoría se establecerán sus propias reglas y limitaciones.







