El líder de la mayoría del Senado de EE.UU., John Thune, presentó una moción de clausura (cloture) sobre la cuestión de llevar a debate la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, conocida como Ley CLARITY. La votación procedimental sobre este proyecto de ley de estructura de mercado para activos digitales está programada para el 15 de septiembre.
La votación tendrá lugar después de que el Senado reanude sus labores el 15 de septiembre. Los legisladores aún tienen varias semanas para resolver las discrepancias restantes sobre el documento.
La publicación Senate Daily Press confirmó que Thune presentó la moción para llevar la Ley CLARITY a debate en el Senado. Para superar la barrera procedimental se requieren 60 votos, por lo que los republicanos necesitarán el apoyo de los demócratas.
Qué impide la aprobación de la ley
El paso dado por Thune pone a la Ley CLARITY en camino a ser considerada por el Senado, después de que los legisladores no lograran alcanzar un consenso antes de las vacaciones de agosto. Las negociaciones se complican por desacuerdos sobre disposiciones éticas y normas que regulan las recompensas por stablecoins, entre otros temas.
Así lo informó la periodista Eleanor Terrett en la red social X.
El avance del proyecto de ley no garantiza que la Ley CLARITY reciba una votación final o sea aprobada por el Senado: la votación sobre la clausura se refiere únicamente a llevar el documento a debate, no a su aprobación.
La Ley CLARITY se considera un proyecto de ley emblemático sobre la regulación de las criptomonedas en EE.UU. Debería establecer una estructura federal de mercado para los activos digitales, definir cuándo los criptoactivos están sujetos a la legislación sobre valores o productos básicos, y delimitar las competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC).
La cuestión ética como piedra de toque
Hasta ahora, las negociaciones se han estancado debido a las propuestas de disposiciones éticas, que limitarían la posibilidad de que funcionarios públicos y sus familias emitan activos digitales o obtengan ganancias de ellos mientras están en el servicio público.
Para superar este punto muerto, los legisladores están trabajando en una enmienda ética bipartidista, destinada a abordar las preocupaciones de los demócratas sobre los intereses financieros relacionados con las criptomonedas del presidente Trump. Según Bloomberg, la enmienda obligaría al presidente a retirarse de una serie de negocios relacionados con criptomonedas.
Por lo tanto, el futuro de la Ley CLARITY dependerá del resultado de la votación del 15 de septiembre y de si las partes logran conciliar las disposiciones controvertidas sobre ética y stablecoins antes de esa fecha.
El proyecto de ley sigue siendo un elemento clave en la formación de un sistema federal de regulación de activos digitales en EE.UU., y su aprobación afectará la delimitación de competencias entre la SEC y la CFTC durante los próximos años.
Opinión de la IA
Desde el punto de vista del análisis de datos automatizado, la situación en torno a la Ley CLARITY recuerda el camino que ya recorrió la Ley GENIUS: la ley sobre stablecoins también se atascó en barreras procedimentales antes de recibir la aprobación del Senado con 68 votos a favor y 30 en contra en junio de 2025. El paralelismo histórico muestra que incluso las iniciativas regulatorias de criptomonedas controvertidas son capaces de superar las diferencias partidistas si la presión del mercado y el cabildeo empresarial se vuelven lo suficientemente fuertes.
El aspecto técnico que queda fuera de escena: la delimitación de competencias entre la SEC y la CFTC requerirá no solo la aprobación de la ley, sino también el desarrollo de estándares operativos conjuntos entre los dos organismos, un proceso que podría extenderse durante años incluso después de la firma de la ley. ¿Debe el mercado considerar la votación de septiembre como una garantía de claridad inminente, o es solo otra etapa de un largo maratón procedimental?
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